¿Qué ocurrió en Sudamérica?

Imaginad una isla del tamaño de un continente, aislada durante millones de años. La biodiversidad que se desarrolle allí se puede considerar un experimento a niveles nunca vistos. Una evolución que muy probablemente puede dar lugar a animales únicos. Quizá muy parecidos a los de otros lugares, pero con orígenes completamente distintos.

Con el tiempo, aparece un puente entre esta megaisla y otra megaisla, de manera que empiezan a pasar animales de un lado a otro, más o menos en la misma proporción. Puesto que ambos lugares parecen tener ecosistemas parecidos, los animales de un lugar sobreviven bien a los de otro. Hasta que al cabo de unos años desaparecen la gran mayoría de animales de una de las dos megaislas.

Aunque podría ser un bonito cuento de ciencia ficción, la realidad es que esto sucedió hace unos cuantos millones de años, en lo que se ha llamado el Gran Intercambio Americano. La isla del sur era Sudamérica y la del norte, Norteamérica. Y sucedió gracias a la aparición de América Central y, concretamente, del istmo de Panamá, justamente el punto de unión.

gran interc americano

Dibujo que podría representar perfectamente un día cualquiera en las sabanas sudamericanas después del Gran Intercambio Americano y antes de la extinción de la mayoría de los animales de este continente. Dibujo de jagroar.

Hasta hace poco, se pensaba que esta unión se produjo hace unos 3 millones de años, pero recientes estudios parecen adelantarlo a unos 13 millones de años. Con esto, podría ser que el Gran Intercambio Americano sucediera más lentamente, pues la extinción de las especies sudamericanas se produjo hace 2’5 millones de años.

Aunque a lo largo del aislamiento de Sudamérica ya hubo llegadas de algunos animales, no fue hasta esa época que ocurrió la entrada masiva, que terminó suponiendo la extinción de casi todos los marsupiales, muchos placentarios únicos (como los litopternos o los gliptodontes) y las aves no voladoras, entre las que había los llamados pájaros del terror. Aunque hay que destacar que algunos consiguieron sobrevivir (monos, perezosos, osos hormigueros, el monito del monte) y hasta algunos consiguieron establecerse en Norteamérica (como las zarigüeyas, una especie de armadillo y los perezosos gigantes, aunque éstos últimos terminaron extinguiéndose).

De todos los animales que acabo de decir, seguramente los más espectaculares fueron los pájaros del terror, dignos sucesores de la dinastía de superdepredadores que fueron los dinosaurios terópodos (por si no lo sabíais, las aves son descendientes de los dinosaurios). Dominaban de tal manera la cadena trófica o alimentaria, que los mamíferos carnívoros marsupiales no podían con ellos (ahora difícilmente encontramos a un ave que domine por encima de los mamíferos).

pájaro del terror

No me digáis que este pico no da miedo. Fotografía de Noldentity.

Imaginaos pájaros no voladores, de entre 1 y 3 metros de altura, con unas patas capaces de machacar carne y huesos (como hacen los secretarios en África) y un pico capaz de cercenar piernas y cabezas de un picotazo (se cree que con movimientos de arriba abajo, parecido a cómo lo hacen los seriemas, sus parientes más cercanos, en Sudamérica). Además, algunos de ellos fueron extraordinariamente rápidos. Acojonan, ¿verdad? Pues así fueron los miembros de la familia Phorusracidae, los llamados pájaros del terror.

Estas aves tenían características que las hacían bastante diferentes de otras aves actuales como la fusión de los huesos de la cabeza (dando mayor rigidez, seguramente para evitar daños al usar picotazos para cazar) o que eran capaces de oír a bajas frecuencias (característica típica de animales que rastrean a sus presas, pues los sonidos de frecuencias bajas se transmiten más lejos con menos distorsiones). Aun así, algunos investigadores comentan que no todas debían de ser cazadoras y que algunas podían ser carroñeras, aunque faltan más estudios para corroborarlo.

Como se ha comentado antes, los pájaros del terror desaparecieron después del Gran Intercambio Americano. Pero, curiosamente, la especie fósil más reciente conocida migró a América del Norte y vivió allí durante unos cuantos millones de años (hasta que se extinguió al parecer por un cambio climático). Esta especie se llamaba Titarnis, medía unos 3 metros, pesaba alrededor de 150 kilogramos y podía correr hasta unos 65 km/h (casi como un avestruz).

Por si queréis imaginar cómo era, National Geographic tiene unas imágenes para vosotros. La verdad es que no está mal para ser el último de su tipo, ¿no?

Haciendo un esfuerzo de imaginación, ¿cómo sería ahora Sudamérica si el istmo de Panamá no hubiera aparecido? ¿O cómo sería si incluso con el Gran Intercambio Americano no hubieran desaparecido sus especies únicas? Obviamente esto sí que se puede considerar ciencia ficción, pero no deja de ser interesante imaginarse la cara del primer ser humano que llegó a Sudamérica al encontrarse a un pájaro enorme que intenta devorarlo. ¿Los pájaros del terror podrían dar para un spin off de Jurassic Park?

DH

Anuncios

TALK to me

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

misedades.wordpress.com/

IMAGEN CORPORATIVA | COMUNICACIÓN

VueltaenterA

Neogeografía, apps y medio ambiente

Los Mundos de Brana

«I love physics with all my heart... It is a kind of personal love, as one has for a person to whom one is grateful for many things». Lise Meitner

AveNaturia

Un blog para conocer y disfrutar la naturaleza

Gaia's Mind

~ Inspired by nature • Historias en la naturaleza ~

Esquilant la Dolly

Esquilant la Dolly

Andanzas de un Trotalomas

Andanzas, aventuras y desventuras de un naturalista apasionado

Galiana y Cía.

El arte de contar lo que vemos

UNA INVESTIGADORA EN APUROS

En constante estado metaestable desde la década de los 70

A %d blogueros les gusta esto: